Creación colectiva de territorios imaginados para la libertad

¿Porqué es importante la inteligencia emocional y el pensamiento crítico para la resignificación del territorio?

A manera de anécdota, recordamos que durante la práctica pedagógica en la universidad nos dieron la idea que se debía cumplir con una estructura curricular para llevar a cabo el plan de una asignatura y por consiguiente unas clases en el aula atadas a ese plan, cumpliendo con horarios, temáticas, metodologías, y así con varias dinámicas que obligaban a no salirse del libreto. Esta idea se reforzó al ejercer como docentes, se reforzó desde las mismas instituciones educativas, en donde lo importante, al final de la semana de trabajo escolar, era haber cumplido el horario, una cantidad de horas de clase en el aula, calificar – que no es lo mismo que evaluar – y continuar el camino hasta terminar el año escolar y así cumplir con lo definido en el libreto.

Hoy vemos que así mismo, se ha configurado la vida cotidiana desde los libretos que han sido establecidos no solo a través del sistema de valores y creencias, sino desde las estructuras organizacionales de las administraciones -instituciones- que tiene como objeto ordenar y gestionar los diferentes procesos que hacen parte de estar en una sociedad, direccionando las prácticas cotidianas de las personas por medio de rituales, héroes y símbolos que se manifiestan en la superficie de las culturas, pero sin afectar lo más profundo de estas, sus valores (figura 1). Por ello, se cree que la construcción social y política del territorio se ha considerado como una tarea de las administraciones o los gobiernos del momento, pero no como un escenario en el cual las personas tienen un rol protagónico tanto individual como colectivo creando sus propias realidades sociales.

Figura 1. Modelo La “cebolla”: manifestaciones de la cultura en diferentes niveles de profundidad. Adaptado de: Hofstede, G., Hofstede, G. J., & Minkov, M. (2010).

Como lo plantea el profesor Giovanny Garzón del Colegio San Agustín, -localidad Rafael Uribe Uribe, Bogotá-, el reto aquí se centra en lograr generar escenarios desde los cuales, se piense en formar un nuevo sujeto colectivo que considere la responsabilidad de transformar las prácticas políticas asumiendo un rol, no como actor sino como autor de nuevos libretos sociales colectivos (Garzón, 2017). Por ello, a partir de la invitación del profesor Garzón, en OKA Consultores decidimos asumir este desafío de construcción colectiva, para empezar a sembrar la semilla desde la cual puedan germinar nuevos roles sociales por parte de los jóvenes, roles formados desde la inteligencia emocional y el pensamiento crítico, apostando a una transición de lo que se ha considerado como “actores sociales” para formar “co-autores sociales” a partir de la aplicación de procesos de diseño participativo y creación colectiva. 

Por ello, el capital simbólico y social por parte de Oka Consultores, se orientó a dar el primer paso en trabajo conjunto con el profesor Garzón, para sembrar dicha semilla desde el diseño e implementación de una experiencia de co-creación lúdica, es decir orientada desde los niveles de desarrollo de creatividad (Sanders & Stappers, 2014), para caracterizar la percepción sobre el territorio por parte de jóvenes de la localidad.

A partir de esta aproximación y en lógica de la co-creación lúdica (Montoya et al, 2019), es decir aquella que se direcciona al disfrute, se evidenció el involucramiento de los participantes, así como una transición de emociones y percepciones desde el rol que se invitó a interpretar, como co-autores sociales. En este proceso se buscó potenciar la habilidad sentipensante, la cual consideramos como la articulación sinérgica entre el pensamiento crítico y la inteligencia emocional para generar alternativas de apropiación territorial.

Un primer acercamiento se orientó a la construcción de mapas de percepciones del territorio (figura 2) a partir de lo cual los participantes, jóvenes entre los 14 y 16 años, identificaron lugares relacionados con características positivas o negativas en su entorno próximo de acuerdo con sus experiencias cotidianas, o en términos de Alicia Lindón (2010), las experiencias como sujeto-habitante, las cuales trascienden del mero uso del espacio físico hacia un sentido de habitar de un lugar, es decir, de asignar significados desde sus propias experiencias.  

Figura 2. Co-creando mapas de percepción territorial. Fuente: elaboración propia , 2019.

Se realiza un proceso de exploración del territorio a través de un taller de co-creación denominado “Nuestros barrios”, para conocer las percepciones de los jóvenes respecto a los lugares que configuran su territorio próximo. A través de un ejercicio implementado en el nivel de creatividad hacer, se motivó a los participantes a plasmar sus ideas respecto a esos lugares que consideran “positivos” o “negativos” y a partir de ello, construir mapas de percepción sobre el territorio.

¡Dar y recibir es fundamental en la creación colectiva!

Luego, nos sumergimos en el nivel de creatividad adaptar en el que los participantes intercambiaron obsequios, así que compartieron sus propias percepciones de los lugares, para que sus compañeras y compañeros las re-significaran y con ello tener insumos para generar mapas de utopías. Aquí un paso importante, los jóvenes se enfrentaron a pensar diferente, a imaginar nuevos lugares, asignando significados diferentes a los iniciales, por ejemplo un lugar considerado peligroso podría re-significarse estableciendo que es seguro, amable, limpio, bonito, entre otros.

Adicionalmente se establece una posición respetuosa que obliga a “cuidar” el obsequio, con el fin no solo de regresarlo en óptimas condiciones, sino de evidenciar aprecio por el trabajo del otro, de sus percepciones, opiniones y evaluación del contexto. Posterior a este ejercicio, cada grupo devuelve el obsequio al grupo inicial con sus aportes materializados en los mapas de utopías con esos lugares resignificados simbólicamente. ¡Dar y recibir es fundamental en la creación colectiva!

Continuando en el camino del desarrollo de la creatividad, pasamos al nivel elaborar, momento en el que los participantes analizaron estos nuevos mapas con lugares imaginados a través del uso de una matriz de necesidades humanas y satisfactores que fue adaptada de lo que nos ha enseñado Manfred Max-Neef (1991) desde la economía humanista. En este instrumento los jóvenes seleccionaron los lugares resignificados y proyectaron ideas para satisfacer necesidades humanas (figura 3). 

Figura 3. Analizando territorios utópicos Fuente: elaboración propia, 2019.

Finalmente, en el nivel crear se invitó a los jóvenes para que a partir de sus mapas de utopías, plantearan propuestas de configuración del territorio, de aquellos lugares considerados como negativos, con frases compuestas por estos lugares específicos y la relación entre las necesidades humanas, tanto axiológicas como las existenciales (figura 4).

Figura 4. Proyectando territorios utópicos. Fuente: elaboración propia, 2019.

Los resultados parciales nos muestran que la relación Tener-Libertad configura la necesidad más importante que resaltan los jóvenes cuando imaginan su territorio utópico (Tabla 1) ¿Significa esto que se considera que la libertad se desarrolla obteniendo cosas o espacios?. Igualmente estos jóvenes nos manifiestan que precisan de respuestas creativas a la Identidad, la Participación y la Protección principalmente, aunque como se puede observar, claramente todas sus necesidades axiológicas requieren atención en ese territorio imaginado.

Tabla 1. Co-ocurrencia de territorios utópicos. Fuente: Elaboración propia, 2020.

En sentido complementario se debe resaltar que el Tener, dentro de las necesidades existenciales, muestra un índice contrastantemente alto con respecto a las demás necesidades de este tipo ¿Qué significa esto? Inicialmente podemos considerar que existe un profundo anhelo orientado hacia el poseer, tal vez porque se considera que es la ruta más óptima para satisfacer necesidades, pero también esto nos cuenta del importante déficit de herramientas para desarrollar la autodeterminación que requieren los jóvenes en sus territorios (figura 5). 

Figura 5. ¿Tener para obtener libertad?-Guion taller de co-creación. Fuente: elaborado por participantes del taller, 2019.

Esto es un claro ejemplo de la inoperancia de la sociedad para responder a sus necesidades, pero también de la erosión que han sufrido sus potencialidades producto del asistencialismo como política de respuesta a las necesidades de las personas. Este resultado nos muestra con mayor claridad la urgencia que presenta trabajar en el fortalecimiento de sus habilidades críticas y emocionales (el sentipensar), para desarrollar ese co-autor social que reconozca el hacer y el ser en equilibrio con el tener, y que este último sea cada vez más consecuencia de lo primero, y no como efecto de políticas asistencialistas esperando materialización del triste imaginario colectivo “a ver que nos dan”.

Al respecto, la inteligencia emocional destaca la importancia de la autoconciencia como herramienta para tomar decisiones y evaluar situaciones en modo positivo, negativo o establecer prioridades (Goleman, 2012, p.21-24). Por tal motivo es vital desarrollar estrategias que generen en el “co-autor social” ese auto reconocimiento en valores, capacidades y habilidades que le permitan establecer un criterio independiente, así como la ejecución de pequeñas acciones individuales; las cuales al reconocerse también en los otros e irse sumando poco a poco, pueden lograr el cambio colectivo y positivo para la comunidad.

A partir de estas propuestas, el reto final se orientó a la creación de guiones gráficos (figura 6) para materializar sus propuestas, con esos barrios soñados y proyectados a ser transformados desde sus propias acciones, se trataba de soñar nuestros barrios, plasmar ideas desde las cuales ellos en su rol de co-autores sociales crearan los lugares imaginados.

 “a ver que nos dan”

Esta estrategia de permitirse soñar un poco e idear acciones propias (desde su ser y sus posibilidades como adolescentes en dicho territorio) pretende de alguna manera hacerlos conscientes de la importancia de su participación en la búsqueda de soluciones desde la persona, sin esperar que otros – las instituciones – intercedan en el restablecimiento de un entorno que les pertenece y que evidentemente reclama mejoras mínimas como por ejemplo, estar limpio; entonces, con un acto tan sencillo se pueda lograr en la comunidad la apropiación de su territorio y en consecuencia su protección y cuidado.

Figura 6. Guiones con propuestas de los barrios soñados. Fuente: elaborados por los jóvenes participantes del taller de co-creación, 2019.

Las propuestas de transformación de sus territorios plasmadas en estos guiones de creación colectiva, nos dejan ver no solo el conocimiento experiencial que tienen de las problemáticas que viven, sino también los anhelos y capacidades que parecen estar dormidas en su ser y que como ellos mismos lo han mostrado gritan libertad.

Se considera que estas capacidades dormidas, pueden llegar a configurar la quintaesencia -fundamento, extracto, refinamiento- del Autor social, el cual busca ejercer la libertad de recrear un territorio y recrearse como sujeto político caminando con otros para transformarse en co-autor, sin olvidar que la verdadera libertad es directamente proporcional a la responsabilidad, lo cual hace que el co-autor social sea libre para crear y al mismo tiempo responsable de su creación.

Finalmente sus ideas nos señalan que estos territorios imaginados se deben caracterizar principalmente por ser seguros, cómodos, limpios y tranquilos (figura 7). Estas cualidades del territorio fueron plasmadas en estas propuestas no para que sean olvidadas en futuros procesos de intervención, sino para tomarlas en cuenta en la planeación y desarrollo de procesos que permitan dar voz a estos jóvenes, quienes desde sus acciones cotidianas, desde su sentipensar y con el respectivo apoyo pueden trabajar en y por la transformación social de sus territorios. 

Figura 7. ¡Así imaginamos nuestro territorio!. Fuente: elaboración propia.

Esta fue una experiencia en la que en trabajo conjunto entre jóvenes, pedagogos, investigadores y una artista, hicimos esta apuesta para pensar en la transformación e innovación social desde procesos de co-creación lúdica como generatriz que da forma al co-autor social, como sujeto colectivo capaz de transformar su propia sociedad desde lo más profundo, sus valores. ¡El camino continúa..!

Conversando con:

Garzón, G. 2017. Formación ciudadana en Colombia. Un enfoque desde el sur. Universidad Santo Tomás.

Goleman, D. (2012). El cerebro y la inteligencia emocional: nuevos descubrimientos. (C. Mayor, Trans.). Barcelona. Penguin Random House. (Trabajo original publicado en 2012)

Hofstede, G., Hofstede, G. J., & Minkov, M. (2010). Cultures and Organizations. Software of the mind. Intercultural Cooperation and Its Importance for Survival. Cultures and Organizations. New York: MacGraw Hill. https://doi.org/10.1007/s11569-007-0005-8

Montoya, A., Garzón, G. & Valbuena, W. (2019). Modelo metodológico para la estrategia investiparty.

Montoya, A., Valbuena, W., Quintana, M. & Garzón, G. (2019). Modelo pedagógico: La co-creación como motor para el empoderamiento de niñas y niños en el ejercicio de sus Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos.

Sanders, E. & Stappers, P. (2014). Probes, toolkits and prototypes: three approaches to making in codesigning. CoDesign 10, 1 (2014), 5–14. DOI:https://doi.org/10.1080/15710882.2014.888183

Por:

Andrea Montoya / Widman Said Valbuena / Mauro Quintana / Angélica Cubillos / Giovanny Garzón

Un espejo para descubrirse

¿Por qué mapear la creación de valor?

¡Queremos conocer cómo nos diferenciamos de los demás! esta fue una idea que expresaba una de las personas líderes de un ecosistema de emprendimiento pionero en Colombia, -Manizales Más-, a lo que se le presentaba el cuestionamiento ¿Cómo saber en qué nos diferenciamos de los otros si aún no sabemos cómo somos nosotros mismos?

¿Qué tipo de valor aportan desde su quehacer las personas que se identifican como parte de un ecosistema de emprendimiento? ¿Cómo son esas relaciones de valor entre las personas y las formas de organización que el ecosistema ha dispuesto para su propio desarrollo? y tal vez más interesante aún ¿Qué viene después de verse en el espejo y reconocerse con sus fortalezas y debilidades?

Elaboración propia, 2019.

Oka Consultores ha sido invitada por el comité directivo del ecosistema de emprendimiento de Manizales Más para resolver estas preguntas. Por medio del diseño de un instrumento inspirado en técnicas de co-creación y co-diseño para recolección de información acoplado al método de investigación social conocido como Social Network Analysis -SNA-. Oka Consultores, se propone brindar elementos para que Manizales Más pueda verse en el espejo.

El equipo de trabajo planteó que es tan importante la experiencia de toma de datos y visualización en vivo como su posterior análisis, esto para ayudar a las personas del ecosistema a construir una conciencia común sobre sí mismos. En la práctica resultó interesante cómo la experiencia colectiva de toma de datos por medio de una sonda cultural, que se podría catalogar como cartografía social, invitaba a las personas a reconocerse dentro de su propio universo.

Elaboración propia, 2019.

Después del éxito en la toma de datos el equipo de Oka emprende la labor de análisis para entregar los mapas de valor que mostrarán a la comunidad de actores de Manizales Más su propia imagen de los aportes que se hacen para la existencia del ecosistema. Esta información no solo le permitirá tener un instrumento para compararse con otros ecosistemas a nivel mundial,  sino que tiene la intención de poner a pensar a los mismos actores sobre cómo están actualmente y cómo quieren verse a futuro. En síntesis, Oka consultores espera brindar a Manizales Más un espejo que les permita identificar oportunidades de mejora y transformación.

Autores:

Widman Said Valbuena / Andrea Montoya